“El bueno, el malo y el feo” (“Il buono, il brutto, il cattivo” titulo original en italiano o, como se conoció en Estados Unidos “The Good, the Bad and the Ugly “) es una película del subgénero de spaghetti wéstern estrenada en 1966. Fue dirigida por Sergio Leone y contó con las actuaciones de Clint Eastwood, Lee Van Cleef y Eli Wallach.

Básicamente es la historia de tres hombres violentos que pelean por una caja que alberga 200 000 dólares, la cual fue escondida durante la Guerra Civil. Dado que ninguno puede encontrar la tumba donde está el botín sin la ayuda de los otros dos, deben colaborar, pese a odiarse. La musicalización del duelo final es exquisita, así como la construcción y muestra de cada uno de los personajes y sus encuentros, no en vano es considerada como una de las mejores películas de la historia.

Traigo a colación esta película porque, guardando la proporción y retirando la asociación con el tema violento, recompensa y robo, es un poco lo que sucede en el entorno del Deportivo Cali en donde tenemos a los buenos, los malos y el feo.

Los buenos

Deportivo-Cali-GolDeportivo Cali cerró el torneo pasado con mucha incertidumbre y sin resultados positivos en casa. Los de Pusineri batallaron los partidos de la semifinal y sin embargo no logramos sumar ninguna victoria en los tres que jugamos en nuestro estadio. Triste.

No obstante, el equipo se levanto y a pesar de no contar con refuerzos importantes (más allá de la llegada de Mateo Puerta y la promoción de varios canteranos) se dio a la tarea de hacer lo suyo: sumar puntos aquí y allá.

Una pretemporada completa, plantel con más despedidas que bienvenidas, pero con toda la fe y conciencia de que se hace un trabajo orientado a los resultados y agradar a la gente hacen que el equipo marche hoy de líder con 10 puntos de doce disputados y con una diferencia de gol muy buena considerando que solo hemos recibido dos anotaciones, una de ellas autogol.

Es, como se ha repetido, el mejor arranque que hemos tenido en mucho tiempo y se ve en la cancha, con Palavecino libre y Feiver muy activo, un fútbol mucho más vistoso que va hacia adelante y que busca siempre el arco así vayamos ya ganando. Hay piezas que deberían encajar mejor, claro. Hay otros que el nivel se les quedó en el 2019-I, también, pero lo que se ve es un equipo que sale a hacer partido donde sea y a quien sea. Meritorio.

Vienen los duelos clave, Unión, Real San Andrés (Copa), Medellín, Nacional, Millonarios, Pasto y América serán los rivales a enfrentar en los próximos 30 días siendo los juegos con Medellín, Nacional y Pasto en el Estadio Deportivo Cali. Veremos para qué son buenos loe buenos en esos juegos, confío saldremos adelante, hay con qué y lo mejor, hay las ganas y la voluntad.

Los malos

El Deportivo Cali es líder, tiene una de las mercas deportivas de mejor reputación del país y cada uno de sus hinchas y muchos de sus asociados nos identificamos plenamente y con orgullo con su escudo, así como el verde y el blanco.

Para nadie es un secreto que como hinchada tenemos fama de ser “complicada” y de “poco comprensiva”, pero es que la historia nos ha bendecido con jugadores, planteles, entrenadores y directivos que desearían en cualquier equipo del mundo. Gracias a Dios los tuvimos, de ahí ese gusto por el fútbol bien jugado, por el jugador comprometido y entregado, por el accionar transparente y por las ideas que se volvieron obras, las promesas que son ahora recuerdos.

Vendimos 83 abonos para esta campaña, ni siquiera en la tribuna de sur en donde se ubican los que pregonan absoluta fidelidad se logró repetir la venta del semestre anterior. Entiendo perfectamente que el modelo de abono financieramente no es el más conveniente para el club, pero no es menor el pasar de más de 1000 vendidos a menos de 100 en seis meses. ¿La gente entendió que hace más comprando boleta suelta o es que en verdad no quiere ir siempre al estadio?

La hinchada para muchos del comité ejecutivo actual y gran parte de su staff directivo pareciera ser la culpable de tener las tribunas con menos de 8.000 personas por partido. El señalamiento es fácil, somos nosotros los que debemos comparar las entradas, si no vamos, pues obvio somos culpables, pero ¿el club ha hecho una invitación sincera y empática a volver?

Muchos de los hinchas que conozco optaron por no regresar a las tribunas por no creer (o confiar) en el accionar del actual comité ejecutivo. Sienten que su amor por el Cali no es compartido y que desde este comité hay muy buenas intenciones, pero que al momento de ejecutarlas no se ven tan buenas o no se sienten así.

Respeto su posición, no la comparto al menos a mi no me da para eso, para abandonar a un grupo de profesionales que viven del fútbol y defienden los colores que amo.

La distancia creada entre hinchas e institución es amplia y en el Cali pareciera que no importase, pues “no están entendiendo lo que se hace”. Tenemos un director de comunicaciones que goza de un muy buen equipo de trabajo, no debería ser él, bajo la dirección del gerente y el comité, quién desde una comunicación asertiva nos cuente en qué anda el club como para tratar de entender lo que según los directivos no entendemos. ¿Somos así de faltos de visión? No creo.

Hace falta quien se ponga la mano en el pecho y no para sentir como se infla por dos o tres resultados a favor, sino para dejar de estar pensando en lo que no es importante para pasar a atender lo urgente: el hincha debe volver a la tribuna y debe venir a alentar, no a putear.

¿Por qué no nos comunicamos mejor con el hincha? Somos los líderes y hablamos como un equipo de media tabla; necesitamos “disfrutarlo” y no lo mostramos así. Nos concentramos en replicar y no en generar contenido. Válidos los acercamientos con los elementos propios de las redes sociales como las menciones a series y demás, pero el hincha requiere algo más integral, estructurado y orientado a acercarlo a hacerlo parte del día a día. Se puede.

¿Por qué lo señalamos de responsable del mal ambiente? El hincha responde a lo que se le genera. La ausencia de comunicación libera el rumor, la acostumbrada mala leche sigue campante como lo hace la cizaña y cómo no, si desde el comité desvirtúan las expresiones de inconformidad por tratarlas como “algo de las redes”, ¿ustedes no ven las tribunas vacías? Yo sí, cada ocho días.

¿Para qué caer en victimización?  El hincha no tiene la culpa, al menos no directa de recibir promesas que no se cumplieron, de sentir malos tratos en varias declaraciones con exceso de pasión, pero bajitas, muy bajitas en simpatía.

El hincha espera que su equipo se brinde en la cancha, como lo hace, pero si el “Deportivo Cali somos todos” no deberíamos también pensar así a la hora de evaluar, juzgar o señalar al hincha como “el malo”. Ojo, la autocrítica es necesaria, así no guste.

El Feo

Está es fácil y puede que no tengamos el mismo personaje en la cabeza o en común, pero acá es más sencillo: el feo soy y seré yo porque eso de “calladito te ves más bonito” no va conmigo, aunque tristemente seremos todos feos a este paso, porque quien debe escuchar parece está sordo y/o mal rodeado.

Espero el mejor final para esta película y qué mejor final que una celebración todos de verdad juntos entendiendo que las diferencias construyen, que la transparencia enamora y que las palabras tienen efecto cuando se comunican bien.

Estamos a tiempo, los muchachos nos necesitan, se vienen puntos muy duros en disputa. Hora de pensar en el Cali, no en mi o en usted, no solo existe un “yo” cuando somos familia.

Vamos que estamos a tiempo. Lo que haya que corregir, que se haga. El que deba salir, que se vaya y los que quedemos, vamos con toda, por todo sin mirar para los lados o atrás, solo hacía adelante, unidos.

Nos vemos en el Estadio, nos leemos por acá

*Fotos: wonderalliance.com y Deportivo Cali Oficial.